Tener un perro nos puede llenar de alegrías pero también implica una serie de obligaciones cuyo incumplimiento comporta sanciones administrativas con efectos económicos que pueden ser importantes. Suma gestiona el cobro de este tipo de sanciones, por lo que la lectura de este post puede ser de interés para los amantes de estas mascotas.

Qué normas se aplican a la tenencia de animales

Las obligaciones más significativas de tener un perro son:

  • Identificarlo debidamente y censarlo en el Ayuntamiento o registros obligatorios
  • Vacunarlo contra la rabia y desparasitarlo al menos una vez al año.
  • Llevarlo atado en la vía pública, excepto en lugares específicos para ellos.
  • Recoger sus excrementos y depositarlos en bolsitas en las papeleras.

En el caso de tratarse de un perro potencialmente peligroso, además debe:

  • Ir provisto de bozal y correa no extensible y que mida menos de 2 metros.
  • Disponer de una licencia para la tenencia de este tipo de animales.
  • Inscripción en el registro municipal de animales potencialmente peligrosos.
  • Seguro de responsabilidad civil para cubrir lesiones corporales y daños a terceros.
  • Test de Sociabilidad (en algunos Ayuntamientos)

Qué sanciones conlleva el incumplimiento de las normas

 Las más importantes son:

 Infracciones muy graves sancionadas con multa de 6010,13 a 18.030,36 €.

  • Maltratar o agredir física o psíquicamente a los animales.

Infracciones graves sancionadas con multa desde 601,02 a 6.010,12 €.

  • La no vacunación o la no realización de tratamientos obligatorios a los animales de compañía.
  • El incumplimiento de la obligación de identificar a los animales no considerados potencialmente peligrosos.

Infracciones leves sancionadas con multa desde  30,05 a 601,01 €

  • La posesión de perros no censados.
  • No disponer o tener incompletas las cartillas de vacunación o tratamiento obligatorias.

¿Y para los perros potencialmente peligrosos?

 Infracciones muy graves sancionadas con multa de 404,06 a 15.025,30 €.

  • No disponer de licencia para esos animales
  • El abandono de un animal potencialmente peligroso.

Infracciones graves sancionadas con multa de 300,51 a 2.404,05 €.

  • Dejar suelto el animal o no haber adoptado las medidas para evitar su escapada o extravío.
  • No identificar al animal considerado potencialmente peligroso.
  • Hallarse el perro potencialmente peligroso en lugares públicos sin bozal y no sujeto con cadena.

 Además cada ayuntamiento regula en su ordenanza las infracciones leves sobre:

  • Deposiciones fecales en espacios públicos o miccionar en fachadas.
  • No tomar medidas para evitar las molestias frecuentes al vecindario producidas por el animal.
  • El tránsito de animales por vías públicas o zonas verdes sin la correspondiente identificación o sin correa etc.